viernes, 14 de noviembre de 2008

Segunda mano

Esta es una de las figuras que más recuerdos me trae de mi niñez, pues es el Superman que aparecía en los primeros cómics de superhéroes que cayeron en mis manos, los de editorial Novaro.


En aquella época conseguí muchos de mis cómics más antiguos gracias a un tipo de tiendas ya desaparecidas, que me descubrió mi abuelo, las de cambio. El solía ir cada semana para cambiar su novela del oeste. (A pesar de que fue toda su vida un ávido lector, cuando falleció solo tenia 5 o 6 libros guardados.)
En estas librerías cambiabas los cómics que ya avías leído por otros de segunda mano a bajo precio. Las tarifas eran: por un comic nuevo 95 pesetas, cambiarlo por otro 15 pesetas y por comprar un comic de segunda mano 65 pesetas. Así pase muchas aburridas tardes de verano, rebuscando los cómics más malos de mi colección para cambiarlos por alguno mejor. El problema era la dificultad de seguir una colección, me ha llevado años encontrar la continuación de algunos de esos cómics que solo podía leer salteados, entre otros el Daredevil de Frank Miller. No hay duda que la palabra que mas odiaba en esa época era....... CONTINUARA