sábado, 6 de junio de 2009

Una historia espeluznante

Paseando por la Blogosfera en Voto a Bríos, he encontrado un artículo dedicado a Manuel Gago titulado una historia espeluznante y escrito por el hijo del creador del Guerrero del Antifaz (Podéis leerlo aquí).

Por desgracia las compañías se benefician del individuo con la excusa de que gracias a ellos tienes trabajo cuando la realidad es que sin tu trabajo los que no podrían vivir serian ellos, pueden hacer falta muchos empleados para levantar una empresa, pero basta con un buen jefe.

No suelo publicar posts los sábados pero esta noticia me ha sacado de mis casillas, Gago no ha sido el primer perjudicado por las empresas editoras, esta historia ya se remonta al primer Superhéroe del mundo, el personaje que le dio nombre al género, Superman.


El cómic Maximortal de Rick Veitch es una crítica a las empresas editoras y como explotaron a sus trabajadores, Marvel, DC y muchas otras de las que nunca habremos oído hablar se aprovecharon de la necesidad, la inocencia o el miedo de los autores hacia jefes sin escrúpulos. Cuando estaba leyendo este cómic no creía que el trato que en el se daba a los creadores del personaje protagonista pudiera ser real, sin embargo en las paginas finales el autor comenta que hay de real en el argumento y que no. Aquí tenéis una muestra del trato que recibieron:

Siegel y Shuster creadores de Superman fueron desposeidos del personaje por 140$ y una vaga promesa de mas trabajo, se les oculto su enorme éxito en la radio, el cine, la TV y los juguetes mientras ellos se mataban a dibujar y escribir la serie por una miseria. Cuando se pusieron al corriente de la situación fueron relevados de sus tareas creativas, Joe Shuster se vio reducido a trabajar de mensajero y tuvo que ir a entregar originales a las oficinas de DC, el ejecutivo que se encontraba en ese momento al mando le dijo que saliera y que no volviera nunca más.

La editorial National Periodicals (mas tarde D.C. cómics) patento la idea y presento con éxito pleitos contra personajes súper poderosos como el Wonder Man de Will Eisner o el Capitán Marvel de C.C. Beck por considerar que eran demasiado parecidos a Superman.

A principios de los 70, cuando iban a empezar a producirse una serie de películas de Hollywood con un alto presupuesto, un angustiado Jerry Siegel escribió lo siguiente en una carta abierta sobre su drama:

"los editores de los cómics de Superman mataron mís días, asesinaron mís noches, estrangularon mí felicidad y asfixiaron mí carrera. Considero los ejecutivos de National asesinos económicos, monstruos locos por el dinero. ¡Yo Jerry Siegel, el cocreador de Superman, lanzo una maldición contra la película de Superman!".

Respondiendo a la amenaza de la mala publicidad que se generaría contra su proyecto cinematográfico, Warner Comunications concedió a Siegel y Schuster un estipendio anual y restauró sus créditos como creadores del personaje en los cómics.


Joe Simon cocreador del Capitán América se entero de la existencia de la primera película de su personaje cuando entro en un cine mientras estaba destinado ultramar y vio al Capi en la pantalla.

La publicación del libro “la seducción del inocente” que culpaba a los cómics del aumento de la delincuencia juvenil llevo al editor de E.C. William Gaines responsable de la publicación de historias de la cripta y el baúl del horror entre otros, a declarar ante el congreso, sufrió un principio de colapso anfetamínico durante su testimonio y los editores de cómics de superhéroes aprovecharon la oportunidad para expulsar de los quioscos a los exitosos cómics de terror con la restrictiva autocensura del Cómics Code Authority adoptado por toda la industria. Podéis consultar el cómics code en Wikipedia pinchando aquí, un código hecho a medida contra la E.C.

Para que después las grandes compañias acusen a los usuarios de E-mule de piratas por robar el trabajo de los creadores, sinceramente espero que hechos como estos hayan pasado ya a la historia. Desde aquí mi solidaridad a la familia del Sr.Gago.