jueves, 28 de mayo de 2009

Star Brand 9



Este numero de Star Brand es todo un homenaje a Jack Kirby como podéis comprobar en la firma de los dibujantes.


Ken sufre unas terribles pesadillas al sentirse culpable por la muerte de Tad Soames (el chico que conoció en el numero anterior). Por ese motivo visita al Dr. Ballard un especialista en interpretación de los sueños. En realidad el secreto del Dr. es que su ayudante Keith o Mascara nocturna, es uno de los héroes de este nuevo universo con el poder de infiltrarse en los sueños de sus pacientes.

Una vez dentro del sueño es donde se inicia tributo al rey y a los viejos cómics de la Marvel. En esta realidad onírica el accidente de Ted no tuvo los funestos resultados que ya conocemos.


Aquí al obtener sus poderes adopta la identidad secreta del Fan y se convierte en el típico ayudante que siempre cae en las garras del villano de turno para ser rescatado por su héroe, Star Brand.


En las siguientes viñetas mientras Star Brand acude al rescate nos cuelan propaganda subliminal de otras colecciones Marvel.





O las frases típicas del Bullpen.



En este enfrentamiento entre el héroe y el villano podemos ver claramente como se imita el estilo de dibujo de Kirby.



Siguiendo con la historia descubrimos que quien se oculta tras la mascara del Dr. Muerto es el Ken "real".


Todos los problemas de insomnio de Ken vienen originados por la dificultad para el de admitir que a pesar del poder que le confiere la marca de la estrella no podía hacer nada para salvarle la vida al pobre Ted / Fan. Mascara nocturna le obliga a enfrentarse a la verdad y así superar la muerte del chico.




Siempre es bonito rememorar los cómics con homenajes como este, me traen recuerdos de tiempos mejores en lo referente al lenguaje de los jóvenes. A los chicos de hoy en día les vendría bien recordar las viejas formas.


Si hoy en día un joven se viera en esta situación no creo que “por cien mil rayos azules” fuera su frase elegida, lo más probable es que empezara a soltar toda una retahíla de insultos que harian que el mismísimo Jesucristo dudara de la honradez de su madre al proclamar su virginidad.